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Hay soledad en el mundo
cuando la noche fusila al sueño.
Y hay tanto prefacio hoy
que el cielo se parece a la mar.
Y soy un pez,
un pez invertebrado,
un pez sin espada,
que nada y nada
por el tejado eterno
de mis nostalgias hacia ti.
Interesante trato de los versos. El segundo verso se lee terminando el aire de la inhalación para caer al tercer verso, justo el efecto buscado, "caer" al vacío de la altura-longitud lograda por el segundo verso. El desorden de sus versos y algunas palabras-imágenes me gusta.
Saludos.
Siga siempre adelante. Y aunque no estoy muy segura de que exista un "ineludible destino", ignore por si acaso su existencia y constrúyalo usted mismo.
Saludos. Inspiradores versos.
Extraordinario ritual. Lo que viene después del olvido acaso no es más que repeticiones aritméticas falaces que torturan más que oráculos griegos y terminamos con hemorragias de recuerdos que matan a las mariposas del hemisferio occipital, parietal, frontal.
Un placer leerlo.
Me tomo un café en sorbos con mecanismos.
Hay ganas, tanto, de seguir atropellándome
con los pies,
con las llantas.
No sé.
Todos los días difuntos me hablan de ayeres.
¡que barbarie!
Quien diría que los que van
nunca vuelven.
La función en duda de los almuerzos
nos resuelven el apetito de parar...
La muralla tras tu sombra, humano caminante;
tras tu sombra, rastros por delante.
Arriba tras tus ojos la lluvia moja,
las montañas vertebrales,
los peces sordos;
las piedras muertas.
La lluvia moja.
Pasos niños,
la muralla tras tu sombra.
No se sabe nunca
quizá tras los huesos,
quizá tras...
Tantos pasos,
dedos y pies;
el pan con un no sé qué
y la casa con su algo.
Tanto
que parece poco,
casi un siglo.
Tanto,
con su olor a mamá
y la nostalgia de vivir,
tomar la leche
y otra vez vivir tanto.
Y ya los días de nacer
se nos mueren poco a poco
escapándose por la tarde,
con su olor a...