Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
EL CANDIL EXTINGUIDO
Tan sola, sin quererlo
tan solo en un recuerdo, vives tú
silencio habita en mi castillo
rotundo el abrazo, se alejó él.
Diosa expuesta de osamenta, lúgubre flaca, ¡enjuta!
Habla paranoia en fantasmal anatomía; murmura al menos
trae al céfiro más leve, y en tus huesos...
EL FUNERAL DE LAS FLORES NEGRAS
Lázaro.
Trastornado por la joven sepultura
mi señora Elisabeth,
sellada en piedra, hermosura que muere en tierra y arena
aquí, donde flores sembré con llanura al derredor
mas no templan el dolor; florecen
y, regadas con la lluvia de noviembre, se oscurecen...