Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Él aprendió a sobrevivir
antes que a decir “te necesito”.
Por eso hablaba poco.
Por eso sus silencios
tenían el mismo filo
que un cuchillo apoyado contra la garganta.
Yo lo conocí cuando todavía éramos jóvenes
y fingíamos que no pasaba nada
mientras el deseo nos incendiaba lento.
Éramos roces...