Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Durmiendo, seráfica, tejida en los sueños,
Por allá se oye voz ronca del acordeón.
Los rayos rozan copas de árboles
Y se arrastran a su ventana.
No me moleste, oh no hay días jóvenes,
Cuña de la luz ciega aportillándose,
Primavera se abrió a partir de una semilla,
Como Nomeolvides penetró mi...