Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Oh Sancho, he aguardado con escasa paciencia en este rocoso sitio a que vinieras con las noticias de mi amada Dulcinea. Dime, responde, ¿cómo es su rostro? ¿Se acerca a la esplendorosa idea que de...
Ah, aquella noche la música volvía a recordarme su amor, un amor extenso magnífico fraguado aquel invierno.
Sonaba triste, presagiosa, rara, desafortunada; escuché sobrecogido la canción, nota...