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Un día llegó el momento
de guardar los juguetes
atar la imaginación
y decirle que pronto regresarás.
Recuerdo a mi madre
guardando el corazón de mi infancia
en una caja de cartón.
Luego la caja se perdió en una mudanza
-éso fué lo que me dijo-
Ése día que nos recibió el mundo...
Como un muro, no recuerdo,
algo así tan puro, se pierde,
entre brumas y falacias.
Quisiera recordar, pero no puedo,
un desierto y más allá un abismo,
¿que condena es ésta
que me exilia al olvido?
Tal vez la cordura es selectiva,
y el paso de un ángel sea,
el destello de un espejo,
que une dos...
Tú y yo sabemos,
sabemos que la luna
se ha escondido,
en el lunar
debajo de tu piel,
debajo de mi ser.
Tú y yo sabemos,
sabemos que el mar
lleva nuestros cuerpos
por la locura,
de no encontrar costa
para tanto amor.
Tú sabes y yo lo sé,
que el desierto insondable
de besos y abrazos
una vez...
Una lágrima cae por el espejo,
la voz quebrada
resuena en una casa vacía.
Las flores no cubren
el dolor, el frío
el dulce dolor,
el frío que congela
un corazón que una vez
vivió en un volcán.
Lo que pudo ser
y no fué,
lágrimas en el espejo
una voz que se vuelve río,
luego mar, océano al final...
Tan completo en el vacío,
tan vacío en la abundancia.
Fugaz y transitorio
entre pensamientos
que dilapidan el instante,
que sólo muestran
ante la quietud
la clara y simple esencia,
de la vida viviendose
en sí misma.
Plenitud y felicidad
no ganada, no lograda
oída, como la nota común
que...
Ése silencio en el cuál
resuenan las palabras,
las experiencias,
el silencio que orienta,
que enseña,
que descubre el camino,
hacia nuestro Ser.
Encuentra en el silencio la respuesta,
que surge silenciosa, inesperada,
anunciando lo inefable,
que no es más,
que tu propia esencia.
Silencio como...
A veces, por las noches,
dejo atraparme por la soledad,
con un beso escondido,
el silencio propicia el viaje,
tantas veces recorrido
hacia los abismos del alma.
Allí, como siempre visito,
páramos de sueños grises,
resabios de antiguas,
coloridas esperanzas.
La quietud no sabe de mí,
sin embargo...
Vulnerable, frágil,
roto en mil pedazos,
con único abrigo
mi alma...
el silencio...
una mano,
que se extiende
en la oscuridad
pidiendo ayuda...
el frío...
que hiela los latidos,
de un corazón
a punto del quiebre.
La soledad,
ese desierto insondable,
donde las fogatas peregrinas
se confunden
con...