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De un tiempo a esta parte
siento que no me reconozco.
Me busco y me busco,
pero no me encuentro.
Habito, y no habito,
esta carroña que es mi cuerpo,
tan llena de tu ausencia,
como casa que sigue en pie,
aunque nadie la habite.
Ya lo he intentado todo, pero continúo,
como quien sopla las...
Yo conocía la soledad.
Es verdad.
No como carencia,
sino como una forma del mundo.
Era un hábito antiguo
que usaba como se usa un abrigo viejo,
con naturalidad
y sin preguntas.
Sin embargo, al encontrar tu mirada,
la soledad se volvió innecesaria.
No huyó:
fue devuelta a los depósitos de la...