Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Esta noche muero un poco.
Me acorralan mis palabras, las mismas que te dejan escapar.
He caminado sin cesar las mismas rutas, una y otra vez
tu voz se apaga, pero siempre hay alguien dispuesto a escucharla.
Qué clase de desgraciado sufre voluntariamente?
Tu boca me adoptó cuando mendigaba besos...
En estos tiempos sólo quedas tú.
Es fácil notar que más allá del horizonte acaba el mundo.
Yo quiero estar aquí, acariciando el mar.
Bebiendo tu sudor y librándote del fuerte peso de tu cuerpo.
Las olas danzan sin descanso, los cielos soplan y descubren tu inocencia.
Quiero besarte a oscuras...
Será lo que tenga que ser.
Caerá la lluvia, brillará el sol y caerá la luna.
Me dolerán los huesos y los recuerdos.
Flagelarán los vientos mi piel marchita.
Insultaré a mi cuerpo inútil, y lloraré.
Extrañarán mis pies los caminos sin rumbo,
Se partirán mis labios resecos de amor.
Te extrañare...
Hoy desperté hablando solo. Me presenté en la ventana a la hora que debía.
Observé el infinito distante, y tensé mi piel.
Mojé mi cuerpo, limpié mi alma, prendí un cigarro y me conversé.
Me conversé sobre ti.
Me conversé sobre el tiempo, y su insolente forma de tratarnos.
Discutí con mi cama...
Déjame tomar tu mano.
Llévame lejos, donde pueda olvidarme y olvidarte.
Es mortal cada palabra, cada mirada, cada sonrisa.
Sabes a muerte, y morir me aterra. ¿Quién eres?
¿Por qué me sigues? ¿Por qué me olvidas cuando me tienes?
Me conoces tanto, y sabes cuando hacerme daño.
Sabes cuando darme...
Que piel tan barata la que nos dieron,
que ojos tan negros, y tan solos.
Que miseria tan grande es la soledad.
El tiempo nos castiga tanto.
Me quiebro. Me quiebro el mundo cuando nos veo.
Nos veo tan lejos. Tú en tu vida, yo en la tuya.
Te extraño todo el tiempo. El tiempo me castiga.
¿Por qué...