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Despedace la paz como quién arranca alas de mariposa.
Porque podía, porque quería.
Luego me fui a llorar porque me regañaron por mi travesura.
(Buen eufemismo, como escritor te encanta embellecer.
Ocultar tus espinas bajo pétalos y néctar).
Recordando, quizás ella, la rosa musa,
logró...
María, acortar el nombre,
dotar de alias, no alas.
¿Llamarla Mar? ¿Pero qué cambia?
En el alta, me puedo marear.
Agregar la i como faro.
Vocabulario evocando luz:
amparo. La vaca sagrada, india.
Pequeña y nimia.
Mari, la señorita,
lecturas en nieblas,
carnavales del crimen,
mágica música...
Pero no tenemos paraguas para las olas.
Arrastramos un ancla como si nos marcara lo que hemos recorrido
y no existiera el mar para borrar.
Ronca se queda la playa.
Bruja, no hay magia en la vida,
solo aquella palabra abusada,
aquella artífice de caídos.
¿Para qué escribir?
Reflexión por reflexión
reflecta oscuridad.
Sentados. Resentidos.
Buscar la aprobación.
Nos urge estrella pa’ orbitar.
Se cae la galaxia galanteando su miseria.
Ganamos el odio a pulso.
Late la vía láctea cortando nuestras co-metas.
Su cola la persigo como...