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Viendo entradas en la categoría: poemas temáticos

  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Primavera mía,
    dedos de seda, mariposa bailarina,
    cuerpo de algodón.
    Primavera mía,
    hada festiva,
    hija de Orión:
    Cúbreme con tu rocío de pétalos, el cuerpo, el alma y el corazón.


    Primavera mía,
    guarda en tus vestidos floridos,
    los idilios que disfruté en tus brazos de lavanda.

    Besa mi boca
    con el perfume de tus sándalos.
    Acaríciame con tus girasoles de amistad.


    ¡Oh primavera mía!
    Mía son tus ramas enamoradas,
    mías son tus hojas verdes nacientes,
    míos son tus canticos de pájaros bulliciosos.


    Te hice mía,
    cuando prendaste en mí tus ojos
    y yo no pude dejarte de mirar.
    Y te amé primavera mía, amé tus azucenas,
    tus zumbidos de abejas,
    tus danzas de mariposasclásicas,
    Amé... tus romances bajo la luna,
    tus lienzos coloridos,
    y tus fuentes enamoradas
    que me ofrecieron tulipanes de amor a raudales.


    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados


  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    La bruja Macuca vive en un bosque solitario
    en una casa de material precario
    su única compañía es un gato negro
    con el que tiene disputas
    ¡Ella convirtió en gato a su suegro!
    Es maestra en el arte del mal
    prepara sus pócimas
    que son arma letal.
    Por las noches pasea por la luna,
    llevando a su gato en la punta de su escoba,
    por los cielos se le nota su gran joroba,
    los murciélagos son sus amigos
    y qué bien se entiende con la muerte,
    jugando damas con ella se divierte.
    Caza arañas y roedores y con ellos hace su sopa del día,
    por su aspecto macilento
    nunca se casaría.
    Es feliz convirtiendo a las personas en sapos, culebras o gatos.
    Y en el día de brujas
    se va al oscuro bosque
    y se encuentra con sus amigas brujas doradas,
    allí hacen ritos y conjuros
    que no son nada puros.
    Regresa en la madrugada a su morada
    que está llena de polvo y telas de araña,
    y descansa panza arriba,
    soñando en la maldad del nuevo día.
    roncando la muy arpía.

    Macuca bruja mala,
    Macuca la hechicera,
    si me buscas me escondería,
    por la carretera correría,
    asustada ni tu tez vería.



    Autora Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    pinturas-kiko Arguello-España
    ¡Mira a Jesús crucificado mira sus llagas!
    Mira su costado.
    Mira los sufrimientos que ha soportado.
    Todo entero se ha entregado,
    su sangre gota a gota ha derramado.


    ¡Oh Jesús crucificado!
    En madero inmolado,
    ¿Por qué mudo te has quedado?
    Mira el mundo te ha clavado
    y tu soportas mudo, el castigo que te han dado.


    ¡Oh Jesús crucificado!
    Cuántos dolores yo te he dado.
    Cuántas veces te he afrentado,
    con la vida que he llevado.
    Nada de eso tú has mirado
    y con amor supremo me has rodeado.


    ¡Todo, todo el mal te has olvidado!
    ¡Oh Jesús buen samaritano, dame agua de tu costado!
    Dame vida, transfórmame en ser reedificado.
    Libérame desde la cruz, crucificado.

    De estas cadenas que me hacen esclavo,
    de los placeres que este mundo me ha dado,
    y que nunca, la felicidad me han brindado.
    Pues, sólo en ti, mi alma se ha colmado.
    En nueva vida se ha renovado.


    Hoy te exalto mi cordero inmolado
    que por mí, la vida has entregado.

    Autora-Edith Elvira Colqui R.
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Cuando las mareas y tormentas del dolor,
    golpean duro y fuerte en tu vida,
    sientes la barca del corazón encallar,
    contra las rocas potentes, contra el duro oleaje.

    Cuando el temporal y el huracán asolan,
    sólo te queda esperar que pase la borrasca
    y empezar a buscar y buscar, otros puertos.

    Arremeter con fuerza, dejarte llevar por la corriente,
    o sucumbir ahogado,
    pareciera que el mar quisiera fagocitarse la vida.

    Estas mareas del dolor sacuden fuerte,
    hay que estar bien asido del muñón de la fortaleza.
    Disponer de estrategias de salvación,
    capear con velas de tranquilidad.

    A veces no puedes evitar
    que algunas lágrimas caigan y
    se confundan con la olas del mar.
    Si los brazos de la impotencia están caídos,
    cuando el bote auxiliar no exista ya,
    las estrellas que guían el camino, hayan huido,
    y recibamos todo el impacto, de las olas del sufrimiento.

    Aquí en mareas y tormentas de dolor,
    no sabes donde te lleva el viento,
    surgen los temores,
    las dudas,
    ¿Porqué me pasa esto?
    ¿Que hice yo?
    ¿Cuándo pasará?
    Podemos pensar, qué la próxima ola, nos estrellará
    contra el acantilado y sucumbiremos.

    Mejor sobrellevar los tiempos duros
    con velas de esperanza,
    pues, después de un día de tormentas y mareas.
    Vendrá otro día, en que alcancemos la orilla.
    Con un nuevo amanecer sereno,
    y renacerá la vida en otros puertos,
    con luz y sol brillante.

    Autora - Edith Elvira Colqui Rojas - Perú
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Niños que en la calle andáis pidiendo limosna,
    recogiendo cartones y botellas,
    vendiendo golosinas,
    de sueños perdidos y de barrigas huecas,
    buscando la vida en noches oscuras.
    Si no tienes pan ¡Venid y veras!
    si no tienes ropa ¡Aquí las tendrás!
    Caras sucias y limpias de mal.
    Un día los encontraron amontonados, durmiendo el sueño eterno,
    en las pista de la soledad.

    *Autora- Edith Elvira Colqui Rojas
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Icono Bizantino-tomado de Caty Arroyo-internet.
    El mundo pide paz,
    que banderas blancas cubran sus tierras,
    que no corra la sangre por sus veredas,
    que brille el resplandor de la luz,
    que el lobo pueda vivir con el cordero,
    que el león y el buey juntos almuercen,
    en un mañana de solidaridad mundial.

    Oh, príncipe de paz,
    regálanos un poco de tu corazón blanco,
    que no ambiciona nada y sólo da.
    Que no ostenta nada,
    que quiere en bien de los demás.

    Llena de tu corazón blanco las fronteras, los países, los gobiernos.
    Que se desarmen las guerras con tu mirada de amor.
    ¿No hemos sufrido ya mucho dolor?
    ¿No nos inundan las noticias de terror?

    Te necesitamos al príncipe de paz.
    En tu sufrido silencio gritas al mundo su falta de amor.
    Montado en el burrito de la humildad,
    no quieres nada a nadie quitar.
    Sólo gota a gota toda tu vida entregar,
    por amor a la humanidad.

    Loco de amor en el calvario te quieres inmolar.
    Príncipe de paz,
    llena nuestro corazón de paz.
    Que el deseo de blanco inunde las calles y la ciudad.
    Sólo así gozaremos de verdadero bienestar,
    sólo así al enemigo lo podremos besar.
    Paz,
    Paz,
    El mundo de guerras cansado está.
    En Jerusalén haces tu entrada triunfal.
    Ojalá en nuestros corazones,

    también te puedas instalar.
    Edith Elvira Colqui Rojas -Autora
  • Edith Elvira Colqui Rojas
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    Tú que tienes en tus entrañas, el cáliz de la vida,
    que te esfuerzas día a día,
    que amas incansablemente en la cocina de tu casa,
    en la mesa servida, en la oficina,
    en los centros públicos y privados.

    Tienes la delicadeza de una rosa
    y la fortaleza de un ciclón.

    Mujer que enamoras corazones,
    que inspiras ternura y dulzura,
    que no te amilanas ante la adversidad
    allá en los comedores populares, aplacas el hambre,
    en las calles barres la pobreza,
    eres ambulante, profesora, enfermera, policía
    abogada,ingeniera...Presidenta...

    Demuestras capacidad, responsabilidad y honradez
    en tu tarea,
    benditas tus manos sean.

    Hoy te agradece tu familia
    tu país, tu nación,
    porque entregas lo mejor de ti.

    En el hogar eres el germen de hombres nuevos,
    tu tiempo y esfuerzo dedicas, en formar hombres de bien.
    Mujer, polvo esos hombres que te hacen heridas en el cuerpo y el alma,

    que no reconocen que, de mujer vinieron al mundo,
    que no te dan tu lugar merecido.

    Mujer cuántos dolores sufre tu vientre,
    tu alma llora cuando no reconocen tus derechos,

    cuando no te dan el valor que mereces, sólo por prejuicio o complejos.
    Mujer un nuevo mundo puedes crear en tus manos.
    En tus hijos, tienes la masa de nueva humanidad...

    Edith Elvira Colqui Rojas - Autora - ¡Feliz día de la mujer!