Cielo iracundo nebuloso
fuera de la vista donde galaxias giran
estos corazones solitarios índigos;
un cielo donde almas descansan,
una claustrofobia de finitos mendigos
¿será el cielo?¿Será real?¿será dudoso?.
Un cielo turquesa como los ojos de dioses griegos,
imaginar la penumbra de ese sitio,
ludópata: testigo de apuestas y juegos
bienaventurado ese cielo, ¡qué alivio!.
Un cielo creíble de cuarta dimensión
un cielo tangencial a la vida
¿será ese cielo el mismísimo amor?
una cornucopia de tesoros y dádivas.