Mañana se quemarán centenar de papeles
y lo haré porque no me quieres,
cremaré poesías hirientes...
callará la inspiración de repente.
Mañana lloraré 24 horas
como el mar que lleva las olas,
ojos rosados y cara mustia,
con olvidarte, lloraré con angustia.
Mañana evitaré las fotos
una tijera las cortará"corazón roto"
indagando: ¡nunca fue mía!,
indefenso carcomido en anarquía.
Mañana terminará la vida disfrazada,
vivirás cómoda y agasajada,
al verte sentiré ganas de
amarte como antes, quizás más.
Mañana exhumaré tu ente
y no existirá el afamado sirviente;
mañana habrá otra mujer
pero así... ¡jamas volveré a querer!