Mariposa vuelas al riachuelo,
pavorosa al amor, abres tu vuelo;
el amor volátil está en tu alma,
existes como el vacío y el cero,
vuelas en el crepúsculo esperando el alba,
estás buscando un insecto caballero.
Mariposita, posas en mí de repente
y dejándome una escama de ti, huyes al oriente;
¡capullito lepidóptero, te quiero !
eres dulce como azúcar, picante como ají,
alistas tus alas correteando el vuelo
por hallarte de la nada se busca un alibí,
tangencial a ello, vives la metempsicosis.
Mariposa de un amor, eres ya soberano
espontáneamente te vuelves humano;
¡ya no puedes más volar!...
te quedaste en el frío ¡prisionera del calor!...
mariposilla es el tiempo de volar, de ufanar,
de los riachuelos hurtarles corrientes de amor...