El fantasma de un gato me tocó en los ojos:
estaba echado a mitad del pasillo mirando la ausencia,
después, volteó y se me quedó mirando
como si de pronto me reconociera.
Con prontitud de pregunta -apenas di un paso-,
y él se fue disipando como un sueño entre las sombras
donde maulló clamando su poema...
anthua62
México 25-08-14