Anochece el suspiro vital
en transparencias amorfas,
camino que se encorva
a un desdichado final...
viento del entorno frío,
de otoño pasas al estío
vaticinando viles escalofríos,
abarcando y golpeando como los ríos.
Soplas, estacando el metabolismo
fatigando e inspirándote en el ensueño,
en la ventura de los más buenos...
profesas un tornado o un sismo...
Te robas las hojas marchitas,
enfermas en golpe la mañana,
como si tuvieses en mano una espada
que sin caridad decapita...
Vienes en notas musicales
como plagiando "El lago de los Cisnes",
como bailando en los panales y oprime
en sombras de los enjambres...
Viento que llamas y silbas
escudriñando la fuerte dicha,
vociferando con tus fichas,
la tristeza de nevados aguamarinas...