Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
LAS MUSAS EN TROPEL
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
Menudo soneto te has marcado, querida amiga.
Ha sido todo un placer volver a este espacio tuyo al que regresaré.
Con mi abrazo a la autora y a los lectores.
Es verdaderamente admirable tu capacidad versificadora, además de serlo en otras modalidades artísticas o poéticas. Achantaíto toi ante tanta abundancia de numen, incluso en las formas y opulencias de las númenes que dibujas con tanto acierto. Me vuelvo a mi rincón a releer tanta cosa güena como nos dejas por aquí...
Jajaja, ayyy Eratalia las musas están confundidas, si vienen porque vienen y si se marchan porque se van tan lejos jejeje, lo mejor es que se queden para siempre, que creo es lo que han decidido, porque yo veo con alegría que siguen contigo jejeje... Me ha encantado leerte, mi querida amiga.....muááááácksss...
Al editar este mensaje he cometido un error pido disculpas por ello a la autora del blog y a los lectores. Intentaré enmendarlo. Con mi saludo van mis disculpas de nuevo.
Bravísimoooo, Javier y Lesmo, ambos a dos, magníficos. Tenéis la gracia a espuertas. Gracias, gracias por tan excelentes aportes.
Y a Miguel y a Isabel, muchas gracias por dejar vuestra huella, me encantan vuestros comentarios.
Gracias, gracias.
Estoy súper-mega-extraencantada. O sea.
Ay, Lesmo, me cautivas con tus cantos,
y con tu inspiración que nunca acaba,
con un canto en los dientes yo me daba
si mi estro tuviera tus encantos.
De sonetos, ya tengo treinta y tantos,
y no escribir ni uno yo pensaba,
pero antes de empezar, como una pava,
me encomiendo a las musas y a los santos.
Te agradezco tus loas y alabanzas
tus halagos, lisonjas y agasajos,
que suenan como música en mi oído.
Y nunca perderé las esperanzas de que estén mejorando mis trabajos...
¡Con agradecimiento me despido!
es cabezonería pura y dura,
no cabe duda alguna y como el miura,
que al ver rojo se arranca, yo arremeto.
Y aquí estoy, con mi musa en un aprieto,
dando vueltas al tema con locura,
cambiando la cabeza de postura
para ver si supera este gran reto.
Sana envidia te tengo con las cinco
que te han tocado, Dios, y bailarinas
que danzan con muchísima soltura.
Confesaré que al verlas dí un buen brinco,
sonrojado al comprobar su hermosura
y embelesado por sus curvas finas.