Delirium tremens
Pajarraco sí, cuervo de raíz
con siglos resplandecidos
en silos carcomidos
que fluyen en beata avidez
gimiendo en sus alas por blanquecer,
si no soy mago lo demuestro
esta realidad me teje a diestro y siniestro,
sigue descomponiéndote tu pluma llegará muy lejos,
lo único al menos esfuérzate,
es de tierra tu grito escondido que te desvela,
yo grazno, un fiel carruaje de estrellas desmembradas,
vienes tú a desjarretarme
deja de emborracharte y lee a los muertos,
que de ellos el tiempo no es culpable,
ni mi palabra en ofensa lanzo,
no quiero un cebollino por aludido,
seguiré caminando mi destino
informe, siniestro, desvalido,
no seguiré siendo tu comidilla,
de tu envidia, vil desquicia
que te amamanta sin sombrilla
de Quevedo al hayedo de mi lumbre
a este siglo demente que arde, consume,
se lanza y traspasa, viene y avanza
furia inmortal dentro del segundo me alzo
por transmutar tu mal hacer
habrá que enternecer,
demostrar la sangre como recipiente,
danzo, danzo, danzo con el lobo
grito el acantilado aúllo mi luna morena.
Por desfallecer mi letra en la arena.
El Castellano
y aunque todo está dicho, siempre hay algo por crear. Es rica nuestra mente y las interpretaciones
son siempre diferentes. Aplaudo de pie tu poesía, Miguel. Beso mi cielo.