Caen y suben volátiles
las piedras
al cielo que ya las conoce,
que a visto sus generaciones
y cada erupción en el canto filudo
en las petrificadas lágrimas ,
en los fosforescente ojos
que se esconden en el
vientre
de la geografía .
Gritan las piedras la historia,
el surco que las separa de
la tierra.
Grillan en la noche y el
silencio,
y sube su voz con ellas
a los infinitos cielos,
a fundirse con aerolitos,
con las piedras siderales.