¡Quiero llorarte,
ay, llorarte mucho,
hasta que el dolor
virtiéndose líquido
sea la propia sangre
de este corazón;
porque te fuiste
olvidándolo todo
arrojando al lodo
tan hermoso amor!
¡Por eso
quiero llorarte
para ahí arrancarte
como a negra espina
desde la razón;
y al llorarte quiero
así el desvanecerte
y empezar de nuevo
como lo hace el Sol! ...
Anthua62
México 09-09-14
Te mando mi abrazo fraternal, amigo y hermano.
Salvador.