En la playa, a primeras horas de la mañana,
los cangrejos se esconden en los túneles
antes de la llegada de los humanos.
Un caprichoso niño se aleja de sus padres.
Sube un médano y encuentra un hueco en la arena.
Lleno de curiosidad mete el dedo índice
en el agujero.
Se oye un seco ¡Crash!
El cangrejo, a su modo, da su bienvenida
al extraño y aprieta con su pinza el pequeño dedo.
El niño grita, llora y corre hasta sus padres.
El niño no comprendió
.............la amabilidad del cangrejo.
Besitos Danie.