El Gol
¿No puedes sentir el gol?
Deja la mente vacía,
contempla el azul del cielo,
huele, reposa, respira,
hunde tu peso en la tierra
del verde césped que pisas,
soplará el aire en tu cara,
serás dueño de la brisa,
toda la fuerza del viento
hacia tu piel se aproxima.
En un gesto compañero
todos los sentidos fijas,
parece magia imposible
pero es la física y química
de jugar desde pequeños
en la plaza todo el día,
es de cuero ese balón
que a tus espaldas vigilas,
rueda manso como si
fuese el amor que camina
hacia los brazos queridos
que compartirán la vida.
Mientras tanto en su balcón
volverán las golondrinas,
pero se encuentra entre el público
compartiendo gradería
con amigos y rivales
sin gustarle la porfía,
seguro que ella prefiere
un ejemplo de tu lírica,
un poema con tus versos
y clamar que es poesía,
pero sólo quieres ser
con los pies un artista
y ganar este partido
aunque sabes que sería,
sin su mirada clavada,
lánguida victoria pírrica.
Es el mundo la pelota,
esa pelota que gira
en diagonal para ti
de cara a la portería,
un segundo nada más
en la bota la caricia,
será tiempo suficiente
si, de manera precisa,
la diriges hacia el ángulo
para que cruce la línea.
Cuando escuchas los aplausos
esbozas una sonrisa,
el balón está en la red
y tu estallas de alegría.
Quien viste el mismo color
en el campo es la familia,
va de rojo la pasión
y de rojo la camisa,
qué todos tengan derecho
a soñar ser futbolistas.