Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
4. Latidos
4. Latidos — Los telares de Oncina · Blog en MundoPoesía
Escuché los latidos murmurando a través de la piel de un suave seno debajo de su ropa, rítmico mascullaba las canciones un corazón sin boca.
Vinculé mis poemas a su música y los versos en mí sonaban débiles porque eran sólo copias de su desnudo artístico, de sístoles y diástoles monótonas.
El mundo que giraba alrededor del erizado pliegue de sus pechos era mi única gloria, el legítimo fuego que prendía la rosada areola.
No quería partir a otros lugares por el miedo a perder en el olvido el placer de su alcoba, los precisos detalles de los ecos que estallaban en olas.
El trance permanece sempiterno en mi frágil memoria de poeta, guardé tanto la horma que no es posible desterrar las marcas grabadas en el tórax por el hierro caliente de su lengua. Bajo mi piel la crónica cuenta que sin su aire mis pulmones estorban.