Nombrar algo como tu propiedad,
sería como poner un leño en el río
y hacerte creer a tí mismo que eres
el jefe del agua que fluye al pasar.
La fluidez de la vida se interesa poco
en la posesión. Tú puedes alcanzar algo
y eso disfrutarlo, pero es mejor que
no te identifiques con ello.
El comprender que no hay molécula
del universo que sea de nuestra creación
o posesión, sólo debe llenar nuestra vida
de alegría.
Entregarnos con alegría es creación pura del ser humano .
Un placer.