Se hace tarde en esa mansión
el tiempo rompe fuerte
a intervalos
frágil silencio.
Una temblorosa lámpara
trae titubeante
la verdad a la luz.
En las ventanas se refleja
las arrugas de lo viejo
entre las rotas cortinas.
Las puertas se abren torcidas
y suenan miedosas
como ratones ante un crudo invierno.
El resto de la historia
se puede leer en las capas
de un empapelado deshojado.
Es tarde en esa mansión.
Abrazos.