Por las noches lloro al mundo mi soledad
escapan por las fisuras de mis manos
latidos apagados casi muertos
con ampollas y polvo poético
alguna vez tuve alas , se enredaban
como hipnosis de libélula,
ahora solamente atravieso
el corazón sólido de una pared desolada
que guarda su cuerpo en las tinieblas
ahogada en estrellas nauseabundas
y afligidas por escupir hombres muertos.