Son las cinco de la mañana
tiempo miserable
me siento sola en esta oscuridad
no es de noche tampoco de día
no hay lágrima tampoco risa
no sé lo que es
la mañana no tiene rostro aún
el corazón está tranquilo y frío
en camino hacia la luz
parece que el mundo está viejo
pero con el café al desayuno
desaparece toda queja
y suave pongo la música
para la danza del nuevo día .
Abrazos.