En la luz de color del mar de éter
da a luz a la esencia tejida de la luz
el tejido espiritual del alma humana ;
se esfuerza y madura por el espíritu
el alma, que tiene sed de luz, afuera
en el espacio la profundidad del color oscuro.
La naturaleza necesita una mente
quien la nutre del alma;
así es también el alma humana
el poder de la luz en el mundo éter.