Ahora continuar con cuartos costados de la Luna
y perfectamente pegado en papel
estrellas doradas y plateadas,
recuerdas como fué
cuando niños con linternas
cantaban caminando en la tarde
sobre el dique estrecho
prados con olor a invierno
esperado por las heladas y ciertamente
se quedaban cerca de las estufas por las tardes
completamente viejo es ahora el castillo
y ciertamente nunca más
esa antigua canción vuelve.
Gracias por dejárnoslo leer. Te mando un abrazo fraternal.