Noche de luna,
una luz y una ola
atravesó el bosque
despierto corriendo,
lanzándose a través
del frondoso bosque;
las ramas colgaban
balanceándose y cantando
en parpadeos plateados
en el festival
del viento y luna.
El amplio y claro cielo
brillaba rico en cada perspectiva,
donde el remolino más fino
su resplandor dejó
y escuchando rondas
de niebla dorada
los rayos, que encontraron
fluían a través del arco.