Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
MÁS CONJUROS
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
Magia blanca, of course!
Añadamos una nueva página al blog, continuemos amortizando el caldero, que es de estaño y me costó caro.
Y cuando acabe ya se lo pasaré a Mesié Pessoa para sus calderetas de cordero o lo usaré para hacer calderos de pescado (aquí en el Mar Menor son muy típicos).
Primero hay que conseguir que la receta funcione, y cuando ya no haya problema, a ponerse ciega de arroz a banda.
El ensalmo que, en voz baja, murmuro
sobre el agua que hierve en el caldero, donde nadan mandrágora y romero, servirá para hacer un buen conjuro.
Cuando luego el brebaje esté maduro, si el hechizo me sale como espero conseguiré el aspecto que yo quiero, a ver si de una vez me transfiguro.
Al llegar a su punto de sazón beberé diligente un buen tazón, y sabré si funciona el sortilegio.
Solo pensarlo tiemblo de emoción, y si me sobra un poco de poción, de probarla tendréis el privilegio.
No es ningún sacrilegio; ¡Quiero ser elegante, esbelta y bella, aunque me infle de helado y de paella!
(¨¨)__(¨¨)__(¨¨)__(¨¨)
Meigas paganas,
búhos nocturnos, medio conejo,
piel del final de mi pellejo,
rabo de toro, sapos y ranas.
Es tu conjuro
de bruja mala brutal castigo,
miles de pelos sobre mi ombligo
de rata fea color oscuro.
En hombre lobo me has transmutado,
se ha removido en mi pellejo algo profundo.
Tu bebedizo me ha trastornado.
Solo quería que en mi cabeza
surgiera un nido lleno de pelo fuerte y fecundo.
Ahora espanta tanta maleza.
(Oncina)
He de decir en mi favor que yo no he tenido nada que ver con eso que nos cuenta Oncina. Ese bebedizo sería de marca blanca, el mío es de brujería gourmet.
¡Si es que os tomáis lo primero que os dan!
Usted escribe tan hermoso que necesitaría una gotas de su poción para no sentirme tan feoso , aunque con los ojitos del alma nos veríamos tal cuál somos sin la necesidad de artificiosos conjuros.
Además, me enamora su bellísima gramática, su impecable ortografía, ¡ay!, los puntos, las comas, con las que separa sus ideas.
Estimado Oncina, me he subido para la entrada tu soneto, para que le haga compañía al mío, que se sentía solito ahí arriba. Gracias.
Supongo que ya habrás visitado a la esteticista y te habrán hecho la cera en el ombligo. Seguro que no tienes ni un pelo... de tonto.
Saludos.
Sr, Cavicchia:
De verdad de la buena que yo no sé qué replicar ante tantas gentilezas; normalmente ando sobrada de palabras, pero se me ha ruborizado la Gramática con este despliegue de amabilidades y se me ha quedado muda.
Queda usted disculpado y saludado.
Je, je, creo que estás a punto de descubrir una vacuna universal, tipo puchero, y válida para más de una pandemia.
Me apunto para el helado
que soy flaco y desgarbado
y la paella indigesta.
Romero para un buen guiso,
con lo que haya improviso;
después, si acaso, una siesta.
Recetas para todos los gustos y sortilegios para los disgustos.
Un abrazote, ya en casa y con media tarde libre.
Hola, Alonso (siempre me veo llamándote Vicente y luego me doy cuenta de que es el apellido. Vamos, Vicentet te había llamado (tranquilo, que lo borré), es que me ha hecho mucha gracia tu poemita (diminutivo por lo cortito que es, pero muy divertido).
Sortilegios para disgustos no quiero, que bastantes disgustos tenemos ya sin necesidad de invocarlos.
búhos nocturnos, medio conejo,
piel del final de mi pellejo,
rabo de toro, sapos y ranas.
Es tu conjuro
de bruja mala brutal castigo,
miles de pelos sobre mi ombligo
de rata fea color oscuro.
En hombre lobo me has transmutado,
se ha removido en mi pellejo algo profundo.
Tu bebedizo me ha trastornado.
Solo quería que en mi cabeza
surgiera un nido lleno de pelo fuerte y fecundo.
Ahora espanta tanta maleza.