Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
MORFEO, ¿QUÉ TE HE HECHO YO?
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
¡Ay, Morfeo! Te echo de menos. Nuestras relaciones armoniosas un buen día se fueron apagando. No sé qué te hice, pero te volviste remiso a mis llamadas; antes acudías diligente al caer la noche y ahora me huyes... y me sobran horas para inventar poemas, a ver si con sus sones te atraigo, como la danza de la lluvia hace que se abran las nubes...
Recopilando versos dedicados a ti, encuentro estos:
Que me adormezca al instante yo le suplico a Morfeo con taimado coqueteo pues quiero hacerlo mi amante o mi caballero andante; la cuestión es conquistarlo para poder dominarlo, que el insomnio me abandone y ansiedad no me ocasione... ¡Qué gusto solo pensarlo!
(Por favor, tened paciencia con esta pobre cuitada porque está desesperada y falta de inteligencia. Quiere escribir a conciencia maravillosos poemas mas solo escribe pamemas irrisorias y banales, no pasará a los anales de las poetas supremas).
Y esta noche me he podido
dar con un canto en los dientes,
porque, sabed, buenas gentes,
que por fin algo he dormido.
Morfeo se me ha rendido
viendo tamaña paciencia
al rogar con insistencia
que me haga un poco de caso,
porque, si sigo a este paso
acabaré con demencia.
En mi tierra los cordiales son unos dulces típicos de navidad hechos a base de almendra y azúcar y rellenos de cabello de ángel. Que no sé por qué le explico a usted esto, Sr. Cavicchia, será porque eso de "mis cordiales" me lo ha traído a la cabeza. Muchas gracias por visitarme el blog tan asiduamente. Saludos.
Cosas del inconsciente bella Eratalia, quizás el ilustrísimo Dr Sigmund Freud, pueda resolver el porque de tal asociación espontanea. Yo agradecido con usted por la respuesta, pero más, con su inconsciente almendrado.
Ha de perdonar, Don Gustavo, mi estulticia nocturna, al no darme cuenta de que su referencia al gusto por el otoño era una velada alusión a la imagen de fondo de este blog.
Normalmente no suelo ser tan despistada, pero confieso que no caí.
Todo aclarado pues.
Usted no deja de enseñar hermosas palabras; pero que en realidad nada tienen que ver realmente con usted. Disculpe que cambie de tema. Vi en Blogger su estupenda página. Espero no le moleste que la sigua. Me pareció un detalle delicado el puntero con las florecillas. Gracias por preguntar por mi ojito, ya esta mejor, cómo bien supone, cómo bien me ha hecho sentir por suponerlo.
Perdón, ahora que puedo ver, mire mejor y son mariposillas. Espero que pueda descansar como se lo merece. Yo hable con Morfeo de su caso. Me prometió facilitarle un sueño más conspicuo ya que se encuentra encantado con su poesía.
A ver si atiende a razones el tal Morfeo con esta décima. Pero ya te digo yo que de momento está ocupado en mi casa. A la parienta y a mí nos arrulla todas las noches... son solo cinco minutos, pero qué bien sienta. Claro, que igual es porque llegamos rendimos al anochecer y la cena ya nos deja groguis, je je.
Así que sois vosotros los que me lo tenéis entretenido? Pues que no me entere yo que acaparáis de tal modo que el resto del planeta se queda ojiplático.
¡Hombre, no es justo!
¿Ves como sí tengo motivos para quejarme?
Ahora que ya me desburre su poema me parece muy hermoso de bello linda Eratalia. Permitamese disentir con el final mis cordiales estimada Poeta,