UN AÑO MÁS
Un año más,
viniendo y escapando
de un nunca jamás,
de un mientras tanto.
El mismo siglo, otras edades,
los mismos cuerpos deteriorados
que atacan y se defienden
en esta jungla de asfalto.
Que atracan y se dejan atracar,
que miran hacia otro lado
sin robar, ni dejarse robar,
más de lo que quepa en una mano;
en una mano y en los ojos de quien sigue
su camino inexorable, de paso a paso,
de mirada en ceguera,
de tanto y tanto.
Si quieres que te cuente
flores de mayo,
habrá que esperar a la primavera...
¡Pero qué te estoy contando!
De viernes otra vez. Parece mentira.