Otro de los sonetos hospedados por MP.
Soneto con un canto
El pájaro más gris de este verano
descendió desde un cielo fulgurante
y en mi reja cantó por un instante
con un dejo a la vez triste y lejano.
Sólo un minuto su lamento llano
me acarició bajo el azul vibrante
y súbito, su sueño trashumante
al cielo lo llevó, solo y liviano.
A compartir su taciturna queja
el ave solitaria que me asombra
no ha vuelto más a la oxidada reja.
Su canto, de tan gris, dejó su sombra,
como huella del tiempo que se aleja,
escrita en la palabra que me nombra.