La una está sola.
La otra escucha en la puerta,
mira por el ojo de la cerradura,
aguanta la respiración.
La una sospecha que la otra está ahí :
"Estás ahí! Estás ahí!"
ve abrir la puerta,
pero la otra justo a tiempo
no sabe existir,
nunca ha existido.
La una se sienta en la mesa,
la mesa es el mar,
ella se tapa los ojos con una mano
y mira el horizonte,
el mar está chapoteando,
una taza se cae
y otra vez ella salta,
abre la puerta
ai!
todo estaba bien!
casi atrapada, la otra,
que nunca existió.
La una sabe lo que eso significa
y se abraza a sí misma.
La lámpara se balancea.
La otra llora suavemente, lejos,
sobre el océano.