Asequibles, rozas obsesivo,
los límites una vez más.
Bienvenido seas, invitado,
al banquete de la asomnia cenital.
Preeminente blanco de gradadas caricias,
en simétricas honduras, rebozado.
Regocijo de extensos vacíos, sublimes variantes,
alterna instancia conductual.
Agasajado, estremecido, irreversible...
En el potro de la vida, hedónicos espasmos
desatando ligaduras,
la nocturnidad de cada extremidad.
Coyunturas exangües de valor se dislocan al tirar.
Escindida armonía sideral.
Libre otra vez...
Ahora, anfitrión, no hay vuelta atrás.
Solo resta del piso, recoger una vez más,
extenuadas improntas, satinada ceniza,
tu sonrisa y el disfraz.
Amanecer...
lo he leído varias veces.
Y me gusta mas cada vez.