Estoy recostada en la cama pensando en la vida, y sus razones y derivados.
Hace algún tiempo sentí que iba a morir. No, no fui feliz cuando él se alejo y lloré por más de dos semanas a todas horas, aún lloro a veces cuando le recuerdo.
Pero hoy llena de temores y pudor, tengo que reconocer que gracias a ti, estoy sintiendo esa extraña sensación que hace mucho no sentía.