¿Recuerdas? Yo muda, nerviosa
Tú asombrado…confundido…
La luz de la luna espiando por la ventana
Y un abrazo eterno, un beso muy largo
Tan largo y profundo que pudo borrar
Ese amargo fruto del alma
Que llevaban tus labios
Y en los míos tu beso apasionado
Volcó su néctar de amor
Tu pecho en mi pecho, tus manos recorriéndome toda
Y la luna celosa… solo ella sabe
¡Nuestro secreto!… ¡mi secreto!…
Que eres tú, mi amor solo tú
Quien inspiras mis poemas
Si tú comprendieras
Mi príncipe encantado
¡Cuánto te amo!
No necesitaría más versos
Para que regresaras
¡Con mi cuerpo bastaría! Para decir¡ cuanto te amo!
Para decirte con besos apasionados
Con caricias, con silencios
Con susurros a tu oído
Con miradas, con luz de diamantes
Bañando, llenando de sol tu cuerpo
Uniendo nuestras almas
En mi habitación con pasión
En cada rincón dejarías tu huella
Cada célula tuya impregnaría con mi esencia
Llegarías de viaje, bohemio poeta
Cargado de angustias, cargado de enojos…
Y seria mi boca y mis ojos
Y solo un minuto, solo eso bastaría
Tendrías refugio, calor y consuelo
Como esa noche… ¿recuerdas?
¡Esa noche!… ¡que nunca olvidare!
un beso tranquilo en la noche,
y de los besos de la noche,
de nuestra boda nacido a la caída de la noche.
Y teme mi amada que él venga esta noche,
es sol vendrá la noche,
el mar está en los ojos del cielo o de la noche,
contra la muerte contra la noche.
Los vientos de la luna y de la medianoche,
las sombras que tú creas no tienen derecho a la noche,
de la espina esta noche,
puedes perderlas: aquélla en una noche.
Estallaba cuando caía la noche,
el sueño rezumaba de sueños y la noche,
la ignorancia de cantar en la noche,
que venimos de la noche para volver a la noche.