Todo es energía. En las enseñanzas chinas,
el metal es un conductor que te pone en
movimiento, está asociada con la creatividad.
La vibración del gong resuena profundamente
en el cuerpo y puede ayudar a disolver la
energía atascada y traerla al círculo de la vida.
Esto trae un profundo estado de relajación que
permite que surja la conciencia donde se necesita.
Donde hay conciencia, hay vida. De esta manera
puede surgir nueva energía e inspiración y la
creatividad.