Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Talan pueblo y momeria
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
Los colores desgastados por la ansiedad
expelen un perfume que retengo.
Exploro las reacciones de lo cercano.
La verdad, disfruto, de la explosión en mí,
metamorfosis plañidas e imprevistas,
la comodidad en la transformación
y la extrañeza de lo real que desnudan
el exilio seductor de la quietud
y de la ilusión del movimiento.
Insolación, páramo y sonidos.
Hospedo una palabra que dobla espigas
y dora el hogar lejano
tejido de chapa, madera y sol.
El camino salpica sombras y retrata gallinas
cruzando calles y un ovejero alemán
emerge de la cuneta y me acompaña.
El viejo Argos, perro imbatible,
en la carroza del viento
golpea enérgico la tierra
para elevarse en el polvo.
Polvo y mosquitos retratan el pueblo.
Los ladridos muerden la atmósfera
y en el camino recupero
las bestias solitarias de la lomada.
Ecos del horizonte
empuñando otro pueblo virgen
confundido con los árboles autóctonos,
soñados por la tierra y el atardecer.
Los murmullos, fantasmas del monte,
secundan el pensamiento
de un joven irreal,
cuya figura endeble adelgaza
y ya pertenece a la ausencia.
Los fantasmas hacen dedo en la ruta,
refractados por el sol, y la lejanía.
Fabrico un pueblo que aturde
y extravía los murmullos del espacio
con el temblor de la vegetación.
Óleo de pueblo deshecho.
Caen árboles a causa del olvido.
Caen árboles de la vida de los montes.
Talan pueblo y memoria del seno del monte.
Comentario: Pinceladas del largo camino de regreso a casa en mis primeros meses de trabajo como profesor en un pequeño pueblo (Intiyaco, Santa Fe), cuando hacía dedo y no pasaba un vehículo por horas. La foto es del camino al pueblo.