La escuchamos a ella y a él
excepto a nuestra voz del corazón.
Todos pueden mal interpretarnos
pero con nuestro corazón siempre ha ido bien.
Algunos pueden mentirnos
pero nuestros corazones nunca nos engañarán.
Solo que nadie puede escuchar nuestro corazón,
espera nuestros oídos atentos.
Aunque el mundo entero nos deje
nuestro corazón nunca nos traicionará,
y siempre quiere hablar con nosotros
esperando pacientemente nuestras preguntas.
Soñar es poesía
Un abrazo con la pluma del alma