Hay una sabia historia de un viejo Cherokee que quería darle una lección de vida a su nieto. Le acontó al niño que en nuestro mundo interior viven dos lobos que luchan entre sí. Un lobo es oscuro, representa la ira, tristeza, arrepentimiento y otras emociones difíciles. El otro lobo es luz, representa la paz, el amor y la esperanza. "Todo el mundo tiene esta pelea de lobos", le explicó a su nieto, tras lo cual el niño preguntó qué lobo ganaría. "El lobo que tú alimentas", rspondió el hombre. Siempre hay un espacio entre la acción y la reacción. A veces ese espacio dura sólo un suspiro, pero es un momento de elección. Surge la pregunta : cómo me voy a relacionar con esto? Voy a responder por costumbre o hay algo que puedo hacer de manera diferente? Puedo hacer una diferencia positiva aquí o también puedo dar un paso atrás? Esto aporta algo o cuesta algo.
Me encantan tus escritos reflexivos.
Saludos