Desde ahora la sed pasional acorrala,
fue segundos antes de amar los vuelos
y caer en el paisaje, fue el sol despabilando,
elucidando su brillo primitivo,
cuando el sinsabor no es el secreto,
cuando el luto se tornò melancòlico
y extrajiste de los espinos jugosos pleitos
Despuès
en los antiguos rìos: el reposo de barcas
enlodadas...Soterradas y apaciguadas,
tuviste presente que la vida preside las
condenas.
¿Serà preciso la metàfora de la condena?
La angustia de los lapsos presiden tu abandono,
el jadeo de emociones extinguidas,
el luto abandona al ser viviente: son lapsos
reiterados: son cuadros del arte pleno:
el lapso es el luto melancòlico que abandona al
viviente...