La lluvia que discurre en tus mejillas
se mezcla con las lágrimas lloradas,
las noches de dolor acumuladas
-se filtran por tus ojos a hurtadillas-.
Mirando tus despojos, adelante
prosigues tu camino, temblorosa.
Te sientes invencible, como diosa
y sabes tu final, es muy distante.
No puedes permitirte, que dolores
pasados en tu vida te torturen,
no debes de llorar viejos amores.
Esperas tus heridas, pronto curen,
impides no llegar nuevos rencores
¡las cosas son hermosas mientras duren!
Que resplandezca de nuevo el amor.
Saludos