La brisa se deslizò en la sombra del pasado
dejò una huella profunda en la piel del tiempo.
Apenas intuida, suspirò en la bruma
dejò rastros en el sabor del viento,
bajo aquel cielo antes soñado de plata lìquida,
nuestra alma bailò al ritmo de un tiempo olvidado.
Y yo, en mi encierro, sigo incompleto,
lanzando imprecaciones, ahogando sìlabas
en el rìo mi mano se escurre hacia las nubes
con el amor profundo que no deja de amarte.
Que no hace el amor.
Saludos