Ya es irremediable que bajen los àngeles sin
alas quebradas.
¡ Que bajen y quiten la vileza insoportable!
Los humanos solemos frecuentar la saña
¿ Acaso habitamos còmodos en la paz?
Este denominador: predomina,
la represalia, el odio y el espiritu
desalmado.
Entretanto la còlera sigue irradiando
lo opuesto al amor y a lo sublime,
En el portal los àngeles, frecuentan dimensiones
del paraiso.
Copiamos sus alas burdamente
Intentamos extender alas en las inmensidades
y remontar las plùmbeas nubes,
llegar al fondo estelar
donde se escuchan los sublimes coros,
anidar complacidos en el supremo
sentimiento de misericordia;
pero aùn nos falta expurgarnos
Queda
¿ Ser nuestros propios Jueces?