Deslumbra la tarde,
ardiente el sol envuelve la tierra,
los brotes de sombras envuelven
la arboleda inquieta.
giran los remolinos,
el viento se seca
y ningùn duende cerca.
Todo està en silencio,
de la tarde sin brisas,
alguien murmura inquieta,
el tiempo detiene el paso,
el cielo pìnta una mano yerta
de transparencias con acuarelas,
cada rincòn respira
una paz profunda.
El horizonte abrasa la quietud,
y en el aire rocìa,
perfumes de nostalgia,
de dìas que deslizan
y tamizan la arena,
y de entre los dedos un
recuerdo se aleja.