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Sólo por vos
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
A nadie le importa
nadie pregunta
pero lo cuento
porque sí
porque tengo ganas
porque tengo tiempo
el tiempo se escapa entre mis dedos entre sonrisas y besos
y me escapo del mundo
con vos
con tus abrazos
con tu risa y tus gritos
y vuelvo a soñar
y tirarme al césped
y rodar en las nubes
y abrazar la lluvia
y beberme el sol
y me atrevo a volver
a crear brillitos
para las luciérnagas
y ponerle alas a las palabras
y comerme las flores
y las estrellas
sólo por vos
Soy tuyo. Entero, roto, tembloroso, pero tuyo. Soy esta piel que espera el roce de tus dedos, estas manos que buscan su sentido en la forma de tu cuerpo. Haz conmigo lo que quieras, desármame, rómpeme en pedazos y vuélveme a armar con el caos de tus labios.
Quítame la voz si no sirve para llamarte, cámbiame el nombre si otro te gusta más. Invéntame de nuevo, hazme de barro o de viento, de lo que encuentres en tus días más luminosos. Déjame ser el refugio de tus noches frías, el eco de tu risa, el silencio donde guardas tus miedos.
No te pido nada, no exijo ni el beso ni el abrazo. Me basta con ser tuyo, aunque no lo sepas, aunque no lo quieras. Déjame existir en el rincón de tu olvido, como un libro viejo al que vuelves cuando todo pesa.
Haz conmigo lo que quieras, quémame, sumérgeme, olvídame si es necesario. Pero sé tú. Sé tú siempre. Porque yo, con este amor que no cabe en mi pecho, ya no sé ser sin tu
sombra.
Soy tuyo. Entero, roto, tembloroso, pero tuyo. Soy esta piel que espera el roce de tus dedos, estas manos que buscan su sentido en la forma de tu cuerpo. Haz conmigo lo que quieras, desármame, rómpeme en pedazos y vuélveme a armar con el caos de tus labios.
Quítame la voz si no sirve para llamarte, cámbiame el nombre si otro te gusta más. Invéntame de nuevo, hazme de barro o de viento, de lo que encuentres en tus días más luminosos. Déjame ser el refugio de tus noches frías, el eco de tu risa, el silencio donde guardas tus miedos.
No te pido nada, no exijo ni el beso ni el abrazo. Me basta con ser tuyo, aunque no lo sepas, aunque no lo quieras. Déjame existir en el rincón de tu olvido, como un libro viejo al que vuelves cuando todo pesa.
Haz conmigo lo que quieras, quémame, sumérgeme, olvídame si es necesario. Pero sé tú. Sé tú siempre. Porque yo, con este amor que no cabe en mi pecho, ya no sé ser sin tu
sombra.