El mundo comienza
con un latir pausado
enreda fragmentos
en la línea de tus gafas.
Fragua un nombre
en un silencio que muerde.
su reto siniestro
-sí-
Pero tú primero.
-Te hice un ataúd con mis huesos rotos
Y sobrevives como un mito
flagelando el horizonte y mi sombra
Y s+i, me gusta como dejas caer esa prenda rosa.
La hebilla en la mesa,
La arterias como grafemas.
Entonces…
Entonces te toca.