Quisiera tener el tiempo
guardadito en los bolsillos,
para que nunca faltara
cuando me encuentro contigo.
Detener todas las horas
cuando rozan tu camino,
y hacer eterno el instante
que tu compartes conmigo.
Porque la vida se escapa
como agua entre los dedos,
y solo quedan las huellas
de los momentos sinceros.
Por eso guardo tus risas
como quien guarda un abrigo,
para que cubra mi alma
cuando me alcance el olvido.