Una maestra de la escuela les pidió a los alumnos que escribieran sobre lo que querían ser en el futuro... y lo que no querían ser.
La respuesta de un niño pequeño hizo sonreír a todos.
En su ingenua imaginación, ¡convertirse en un anciano parecía el paso más feliz y placentero de la vida!
El niño escribió:
"No quiero ser
presidente,
médico,
ni científico...
Ninguno de esos.
¡Mi mayor deseo es ser un anciano porque parece muy divertido!"
Porque mi abuelo:
Puede levantarse tarde por la mañana.
Puede tomar una siesta cuando quiera.
Puede ver la televisión en paz y dormir por la noche.
No tiene tareas, ni exámenes, ni deberes ni metas.
Puede sentarse bajo un árbol y disfrutar de la brisa fresca, o ir al parque a jugar ajedrez con sus amigos.
Café por la mañana, té con galletas por la tarde, cocoa por la noche: ¡la vida es maravillosa!
En las filas pasa, la gente amable incluso le ofrece un asiento.
Puede comer lo que quiera
Puede hacer lo que le guste: cantar, bailar, ir a pescar o hacer ejercicios, escalar montañas o ir de excursión o la playa.
Y si tiene dinero en el bolsillo, ¡puede viajar a donde le plazca!
Inspiración:
A veces, los adultos mayores no nos damos cuenta de lo afortunados y libres que somos por haber servido durante años.
Dedicado con amor y respeto a todos los adultos mayores.